Home > Uncategorized > EL EMPRENDIMIENTO EN EL ECUADOR

EL EMPRENDIMIENTO EN EL ECUADOR

Por: Carlos Morlás Espinoza

El  Proyecto GEM (Global Entrepreneurship Monitor)
nació en el año 1997 como una iniciativa de la London
Business School y del Babson College para crear una
red internacional de investigación en el entorno de la
creación de Empresas. En la última edición del 2004
participaron 34 países y se entrevistaron a más de
75.000 personas, estimándose que la fuerza laboral
analizada alcanza los 566 millones de personas, de los
cuales se considera que 73 millones están iniciando
una nueva empresa o administrando una de la cual
son sus dueños o principal accionista. La iniciativa no
tiene precedentes y la conduce a ser un referente en
la investigación del fenómeno emprendedor en todo el
mundo. 

El proyecto trata de evaluar la evolución internacional
de la creación de nuevas empresas y la influencia que
tiene el entorno de cada país en dicho proceso. El
primer objetivo del estudio es la elaboración de un
índice de actividad emprendedora, analizando los
indicadores relacionados, tales como: Inversión
requerida, financiamiento  (crédito bancario, capital
propio, incubadoras y otras), motivo de creación de la
empresa (necesidad frente a oportunidad), el sector
de actividad, expectativas de rentabilidad, generación
de empleo, carácter innovador, nivel exportador, etc. 



Para realizar la investigación en Ecuador se aplicó la
encuesta de Población Adulta entre 2.000 encuestados
seleccionados a nivel nacional, cuyas edades
estuvieron comprendidas entre los 18 y 64 años de
edad. Además se entrevistó a un grupo de 36 expertos
conformados por ex Vicepresidentes de la República,
ex Ministros de Estado, los presidentes de las Cámaras
de la Producción, consultores, empresarios y analistas.
Uno de los resultados más importantes obtenidos del
proceso es el  INDICE DE EMPRENDIMIENTO PAIS
(TEA por sus siglas en inglés “Total
Entrepreneurial Activity”). Este índice define el
nivel de emprendimiento  a través del número de 
adultos que están en el proceso de iniciar un negocio 
(empresas nacientes) y aquellas que poseen hasta
tres años y medio de iniciado (empresas nuevas). Esta
definición recoge una concepción amplia  del espíritu
empresarial, puesto que abarca desde las intenciones
concretas de iniciar un negocio hasta las empresas
jóvenes completamente operativas, sin condicionarlas
a factores como el grado de innovación que se
analizan por separado. 

El cuadro nos muestra que el Ecuador se encuentra en
el tercer lugar a nivel mundial con un TEA del 27,24
superior a la media mundial que es de 9,40 lo que
significa que el  27,24% de los ecuatorianos están
involucrados en una actividad emprendedora.  Es
importante señalar que en  el grupo analizado forman
parte cuatro países sudamericanos (Ecuador, Perú,
Argentina y Brasil) constituyendo América Latina la
segunda fuerza mundial emprendedora.
Aparentemente la posición y el índice muestra un
resultado muy alentador para nuestro país, pero al
analizar la  MOTIVACIÓN para el emprendimiento,
este varía radicalmente.  Se ha establecido dos
grandes motivaciones para  instalar un negocio: la
Oportunidad y la Necesidad.
• Emprendimiento por Oportunidad es cuando se
emprendió al identificarse una oportunidad
comercial y se instaló el negocio para
aprovecharla, situación óptima que aseguraría el
éxito futuro de la nueva empresa.
• Emprendimiento por Necesidad es cuando se
emprende en una nueva empresa porque no hay
otra mejor opción de empleo y se tiene que
subsistir.
En base a estos parámetros, dentro de la muestra
analizada, el Ecuador está situado en los últimos
lugares  (posición 27 entre 34) con una relación de
2,16 indicando que existen aproximadamente dos
iniciativas emprendedoras por oportunidad por cada
emprendimiento por necesidad, lo que se podría
considerar muy bueno, pero al compararlo con el
contexto mundial cuyo promedio es de 5,6 nos ubica
dentro del conjunto con baja tasa de emprendimiento
por oportunidad y distantes de los países
industrializados. 



Para analizar los resultados expuestos deben
considerarse otros aspectos que inciden en el
emprendimiento, si bien es cierto que la dolarización
nos ofreció una relativa estabilidad económica que
originó un ambiente propicio para la instalación de
nuevos negocios, sin embargo la constante
inestabilidad política ha sido un impedimento para la
inversión y creación de empresas.
Actualmente estamos ante un escenario que presenta
todos los factores posibles en contra: Inundaciones
que a principios del presente año afectaron al 40% del
territorio nacional, pérdida total de más de 150 mil
hectáreas productivas, inflación galopante, escasez de
productos agrícolas, incremento de impuestos con
especial dedicatoria a los sectores productivos más
eficientes, incertidumbre por  la falta de definición de
una política económica clara en año y medio de
gobierno, promoción del insulso Socialismo del siglo
XXI  el  cual  sólo  ahuyenta  cualquier  tipo  de  inversión
extranjera o local, un nuevo marco legal bajo el manto
de una Constitución promulgada a última hora al
apuro y muy ambigua en sus definiciones; problemas
limítrofes con Colombia, recesión económica en EEUU
-nuestro principal socio comercial- con la consecuente
caída del dólar a nivel mundial que ha acarreado una
crisis de los mercados internacionales y otros factores
que de seguir enumerándolos, no tendrían mucha
dificultad para convencer a más ecuatorianos a
emigrar o a los propietarios de sus empresas a
venderlo todo y tomar la decisión de llevarse su
capital a otras economías más sólidas.
Pero no, las épocas de crisis son también épocas de
oportunidades. En primer lugar se debe analizar
brevemente la historia  económica: las grandes
potencias mundiales alcanzaron ese sitial luego de
reponerse de devastadoras guerras o de catástrofes
económicas. Este no es el caso de nuestro país, pues
además de algunos problemas fronterizos de mayor o
menor envergadura, no hemos sufrido los estragos de
una guerra y por otra parte nos pudimos reponer
rápidamente del debacle bancario de 1999, y si bien
es cierto que en el 2007 tuvimos el menor crecimiento
económico de la década y de la región, el Ecuador no
se va a ir a pique, pues los altos precios del petróleo y
el permanente ingreso de remesas nos mantendrán
por lo menos a flote, inclusive si el gobierno se
empecine en continuar en campaña política y no
defina su política económica, sin olvidar además que
en el plano internacional nuestra calificación de riesgo
es buena, pues la deuda internacional se la ha
cancelado puntualmente, contradiciendo el lirismo
sobre el tema sostenido el año pasado.
En segundo lugar, analicemos el plano empresarial, si
revisamos la historia de las corporaciones más
exitosas a nivel mundial, nos daremos cuenta que la
mayoría de ellas surgieron casi de la nada o en
situaciones totalmente adversas. También podemos
ver el ejemplo a nivel local de las grandes compañías,
contrario a lo que se vaticinaba, ninguna ha trasladado
todavía sus sedes a los países vecinos sino que están
reorientando sus estrategias, y en el caso específico
de las empresas petroleras, de telefonía celular y
explotación minera, las cuales han sido afectadas por
cambios drásticos y unilaterales, lejos de retirarse,
están sentadas actualmente en la mesa de
negociaciones, y me atrevo a asegurar que la mayoría
de ellas continuarán operando en el Ecuador.
Y en tercer lugar, procedamos a realizar un análisis
pragmático: ¿Por qué es conveniente invertir en una
nueva empresa en el Ecuador en este momento? Por
un simple principio de marketing:  “Con un panorama
aparentemente sombrío ingresarán menos sujetos
económicos, lo que originará menor competencia
existiendo mejores posibilidades de captar el mercado
objetivo proyectado”.  Y si nos colocamos en una
posición meramente especulativa, también se
presentan posibilidades de adquirir empresas en
marcha a precios sumamente atractivos.
Respondiendo a la interrogante de que si Ecuador es
un país de emprendedores,  podemos afirmar que  a
pesar de todo definitivamente lo es, casi la mitad de
los ecuatorianos cree que hay buenas oportunidades
para iniciar un negocio, asimismo el 75% de la
población adulta considera que posee los
conocimientos y la habilidad para iniciarlo.  Además de
esperar una estabilidad política y económica por parte
del estado lo que debemos  mejorar es la relación
oportunidad versus necesidad, para cambiar el
escenario actual en el cual el desempleo es el mayor
detonante de la actividad emprendedora en el
Ecuador.
About these ads
Categories: Uncategorized
  1. No comments yet.
  1. No trackbacks yet.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

Follow

Get every new post delivered to your Inbox.

%d bloggers like this: